Casperle nace de un impulso creativo en el que nos planteamos cuestiones de plena actualidad:

¿qué pasa con nuestro planeta?, ¿qué sucede con la creatividad de los niños?, ¿hacia dónde dirigimos su energía?.

El juguete en los primeros años de la vida de un niño es un elemento esencial para su aprendizaje.

El muñeco representa a los seres humanos y los niños pueden verse reflejados en él.

Estaría bien hacer una profunda reflexión.

Los muñecos casperle son sencillos, como los niños, tiernos y cálidos, porque están hechos uno a uno.

Su cuerpo está relleno de lana de oveja, sus vestidos son de algodón y por si tienen frío les hemos puesto un jersey con lana hilada de oveja.

La expresión de la cara está insinuada para que el niño pueda imaginar el resto y acabarlo con sus  propios sentimientos, estados de ánimo, necesidades e imaginación.

Casperle es un proyecto educativo.

El muñeco es una magnífica heramienta para padres, profesores y personas que quieran ponerse en contacto con un niño. Es el mediador entre el adulto y el niño. Si los mayores hacemos un pequeño esfuerzo, entenderemos la percepción de los niños, llenos de vida, de  entusiasmo por lo que les rodea.

 Nosotros los grandes, podemos ponernos en su lugar, ellos no.

Porque los niños son mágicos, si nos esforzamos por comprender su mundo, la tierra y todo lo que hay en ella se convertirá en pura magia.